El mundo está plagado de colores, y, donde hay luz, hay color.
Una definición un tanto precisa extraída de Wikipedia dice que:
El color es una percepción visual  que se genera en el cerebro al interpretar las señales nerviosas que le envían los foto receptores de la retina del ojo y que a su vez interpretan y distinguen las distintas longitudes de onda que captan de la parte visible del espectro electromagnético.


Es un fenómeno físico-químico asociado a las innumerables combinaciones de la luz, relacionado con las diferentes longitudes de onda en la zona visible del espectro electromagnético, que perciben las personas y animales a través de los órganos de la visión, como una sensación que nos permite diferenciar los objetos con mayor precisión.

Para continuar con una definición no tan precisa, podemos decir que el color es un atributo que se percibe de los objetos cuando hay luz. Esta última, está constituida por ondas electromagnéticas que se propagan a 300.000 km/s.
Las ondas forman, según su longitud de onda, distintos tipos de luz, como infrarroja, visible, ultravioleta o blanca.
Los objetos devuelven la luz que no absorben hacia su entorno. Nuestro campo visual interpreta estas radiaciones electromagnéticas que el entorno emite o refleja, como la palabra “COLOR“.

Las propiedades del color son TONO, SATURACIÓN, BRILLO.

TONO (hue): Matiz o croma es el atributo que diferencia el color y por la cual designamos los colores: verde, violeta, anaranjado.