lunes, 26 de agosto de 2013

El diseño y la música, juntos por siempre.

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Cuando el mundo de la imagen pierde a un ser legendario, el dolor es casi equiparable a cuando nos enteramos que alguno de nuestros músicos favoritos ha pasado a mejor vida; y es que pensar que a partir de tal día cesaremos de ver o escuchar las maravillosas creaciones de esa persona, nos hace un huequito en el pecho. Ahora imagínense que ese alguien también fue el puente entre la música y la imagen, la estima se duplica.

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Muchos no conocían a Arturo Vega hasta hace una semana que falleció, pero la gran mayoría ha visto el logo de The Ramones en su versión original, con los distintos nombres, o bien, reproducida en una estampa a la venta en el chopo o fuera de algún concierto. Además de diseñador, Vega desarrolló una relación fraternal con la banda y dedicó su talento a darle a la banda una imagen digna de su música. Fue entonces cómo a través de sus “Hey Ho, Let’s Go!”, las pancartas de “Gabba Gabba Hey” y el emblema nacionalista del logotipo que The Ramones lograron que sus fans fueran, en realidad, parte de un ejército.

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Sin embargo Arturo Vega no es -obviamente- el único artista gráfico que ha sacado el pase a la trascendencia en la música a través de sus diseños. En la lista también está John Pasche, quién se encargó de darle vida a la lengua de The Rolling Stones y hasta Coca-Cola lucró con ella al incluir una lengua intervenida en sus latas durante la gira 94/95 de los Stones. A lo largo de su carrera, Pasche también diseñó portadas y carteles para artistas como Jimi Hendrix, Judas Priest, David Bowie y The Stranglers (diseñó la portada del sencillo “Peaches”) entre otras.

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Tal vez la obra músical más conocida de Andy Warhol es el plátano de The Velvet Underground & Nico, pero después de inmortalizar a cinco personas en la forma de una fruta (aceptémoslo, ya existen quienes han visto más veces al plátano que la cara de Lou Reed), el artista neoyorquino (paisano de Vega) también le dio a The Rolling Stones dos de sus portadas más famosas: La versión original del Sticky FingersSome Girls, de las cuales ambas causaron conmoción cuando se lanzaron por primera vez.

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Otro diseñador importante y encargado de darle una línea estética a una banda: Raymond Pettibon, hermano de Greg Ginn, vocalista de Black Flag. Además de crear el logo de la banda -considerado también como uno de los mejores logotipos de bandas-, también se dedicó a ilustrar casi todos los flyers de las tocadas de Black Flag, creando así la imagen bélica que caracterizaría a la agrupación. Las ilustraciones de Pettibon causaron tanto impacto que mucha gente se dedicó a coleccionarlos hasta que, el más entusiasta de todos los recopiló en un libro titulado Fucked Up + Photocopied, editado en 1999. Por cierto, el MoCA (Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles), estrenó una serie llamada The Art of Punk. Ésta se conformará por tres mini-documentales que duran no más de media hora y que hablan de los diseños más importantes dentro del punk. El primer capítulo está listo (pueden verlo al final de este texto) y uno de los primeros diseñadores en ser cubiertos es Raymond Pettibon.

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El inglés Peter Saville, es una leyenda en el mundo de la música. El trabajo de este diseñador empezó junto a un pequeño sello mancuniano llamado Factory Records. Saville, además de las portadas que hizo para Joy Division (Unknown PleasuresCloser), también le dio vida a toda la estética del sello gracias a los carteles que hacía para las tocadas de las bandas y los afiches del The Factory, club nocturno propiedad de Tony Wilson (dueño también del sello con el mismo nombre) donde se presentaban Joy Division, The Durutti Column, Cabaret Voltaire y más. Además de dejar su huella en el post-punk, a Saville también se le acreditan varias portadas de álbumes que no sólo han sido exitosos por sus temas, sus portadas también se han vuelto clásicas. Algunas de estas producciones son This is Hardcore de Pulp, Coming Up de Suede, Substance de New Order, o el Flesh and Blood de Roxy Music.


Con el boom del mp3, no solo cayeron las ventas de los discos, los ánimos de los diseñadores también, y existieron unos cuantos años que los diseños de discos nos hacían mirar para atrás y suspirar por alguna portada con algo que sorprendiera como la primera vez que alguien vio la tapa de The Velvet Underground & Nico. Todo parecía perdido hasta que el vinil fungió como héroe inesperado y de nuevo tenemos ediciones de álbumes que nos embelezan y dejan que nuestros ojos se den un paseo por las imagenes. Esta lista es, por supuesto, mínima a comparación de todas las personas que nos han ayudado a ver la música desde hace muchas décadas, pero sirve para ilustrar como el ojo y el oído tendrán por siempre una relación complementaria que usada correctamente puede inspirarnos, cambiarnos y transportarnos a realidades y dimensiones de las que nadie ha hablado aún.

jueves, 22 de agosto de 2013

La creatividad, como las bicicletas, es para el verano



Se suele decir que el pensamiento creativo brota con más facilidad en estados de relajación. Hay muchos testimonios de artistas, pensadores, inventores o investigadores que han resuelto sus problemas o encontrado soluciones creativas a sus retos durante el sueño, a lo largo de una tranquila caminata o durante un período de descanso. Y, vaya, casualmente los docentes estamos a punto de disfrutar de un merecido tiempo de descanso: ¿se te ocurrirá alguna buena idea durante las vacaciones? En EducaconTIC queremos ayudarte: si no te apetece este verano el de-teching, aquí te proporcionamos algunos temas de reflexión para el próximo curso.
¿Cómo puede el verano ayudarnos a ser creativos? Para empezar, el verano puede ayudarte a olvidar los "palos entre las ruedas". Manel Güell, en su libro El mundo desde Nueva Zelanda (Graó, 2008), resume algunas de las barreras a las cuales podemos enfrentarnos para cambiar nuestra forma de enseñar y nuestra forma de usar las TIC:
  • Barreras psicológicas: comodidad, respuestas automatizadas, miedos sociales, inseguridad y baja autoestima, conformismo y autosatisfacción.
  • Barreras educativas y sociales: dependencia de la autoridad y de las opiniones ajenas, pensamiento reproductivo, espíritu gregario, imitación de modelos, desconocimiento de alternativas y seguimiento de un planteamiento clásico de enseñanza.
  • Barreras grupales y gremiales: líderes autoritarios y directivos, falta de comunicación, baja tolerancia, actitud negativa y crítica, rechazo a la innovación y la participación, tendencia al debate descalificador.
  • Barreras de los centros y organizaciones educativas: estructura jerarquizada, liderazgo no participativo, exceso de burocracia y normativa, rigidez estructural, ausencia de cultura de innovación y autonomía, falta de apoyo hacia la novedad.
  • Barreras culturales: cultura paternalista y autoritaria, pasividad, falta de acción participativa e innovadora, ausencia de espacios para la experimentación, asignación de carácter creativo a un grupo de "genios" y la propia definición de cultura entendida como objeto de contemplación y no de intervención.
¡Estamos en verano: rompe las barreras!

La creatividad no es el privilegio de unos pocos elegidos: es simplemente la habilidad que muestra aquella persona que se permite a sí misma la libertad de pensar para intentar producir un resultado novedoso, de calidad y adecuado para la resolución de un problema determinado (siguiendo en esto a Sternberg, Kaufman y Pretz, 2002).
Es más, te reto a que comiences tu descanso estival con un pequeño balance: ¿por qué no haces un histórico de tu propia creatividad? ¿En qué momentos te has enfrentado a un problema con una respuesta innovadora? No pretendo que te psicoanalices, ni siquiera que te evalúes: estamos en verano, ¿recuerdas? Haz simplemente un recuento de situaciones y recuerda tus emociones al ser capaz de encontrar una solución novedosa a una situación problemática.
Así, ser conscientes de si tu actitud es (frecuentemente) creativa (o no) puede ayudarte a pensar en el próximo curso: ¿qué escenario te planteas? ¿Seguir como siempre para conseguir los mismos resultados? ¿O, por el contrario, hay algún aspecto de tu práctica que te gustaría cambiar? ¿Hay algo que creas que no funciona bien o que te gustaría mejorar?
Ya sabes que hay una gran diversidad de estrategias creativas tanto para uso individual como grupal, como las recogidas en el blog de Leonel More, Chocolatte: analogía personal, SCAMPER,  el pensamiento lateral de Edward de Bono o los mapas mentales. En la misma línea, la asociación granadina Proyéctate Ahora ha recopilado cuarenta técnicas creativas y las ofrece a través de su web.
Sin embargo, quizás más que pensar pequeños cambios en tu práctica te apetezca una revolución personal. Si es así, quizás te apetezca probar el combinado de verano que más se lleva este año. Esta es nuestra receta creativa para el curso 2013-2014:

creaTICvity on the rocks
Ingredientes:
    60 ml de aprendizaje basado en proyectos
    1 limón de evaluación alternativa
    Azúcar gamificada
    Flipped hielo

    Preparación:
    1. Escoge una pregunta realmente disruptiva para empezar tu clase.
    2. Piensa cuál será el producto final de vuestro proyecto (si es junto a tu alumnado, mejor).
    3. Visualiza cómo será el recorrido (de aprendizaje) hasta llegar al producto final.
    4. Introduce algunas mecánicas de juego para darle un toquecito sabroso (pero sin pasarte, ¿eh?)
    5. Si te preocupan los contenidos, relájate. Si no puedes, invierte tu clase (¡cuida que no se te vaya toda la sangre a la cabeza!) pero sin olvidar que invertir la clase (o flipped learning) no es más que un ingrediente en la receta y no la solución a todos tus problemas de tiempo.
    6. Y para acabar, échale unas gotitas de evaluación alternativa, bien en forma de lima/portfolio o de limón/e-portfolio.
      ¿Qué te parece nuestra receta? ¿Te animas a probarla? Pues con esta receta te deseamos desde EducaconTIC un feliz verano creativo: esperamos leer tus proyectos a medida que se te vayan ocurriendo.